Fuerza de la tendencia.
Al operar en Forex, es frecuente escuchar la frase "La tendencia se ha debilitado, la probabilidad de un cambio de tendencia ha aumentado". Esto deja claro que, para
obtener ganancias, solo se deben abrir operaciones durante una tendencia fuerte.
La fuerza de una tendencia en Forex se mide por el movimiento del precio de un par de divisas, su liquidez y el volumen de todas las operaciones.
Estos indicadores deben analizarse para determinar la sostenibilidad de una tendencia existente y la probabilidad de que se revierta.
Si opera en el mercado interbancario, todos los indicadores necesarios para el análisis de tendencias están disponibles públicamente; en Forex, obtener esta información se está volviendo cada vez más difícil y requiere cierto esfuerzo.
• Velocidad del movimiento del precio: se determina empíricamente, por ejemplo, observando cuánto se ha movido la tasa en una hora y comparándola con el promedio del día anterior. También se puede analizar la dinámica del movimiento en diferentes marcos temporales.
• Liquidez: cuanto más popular es el par de divisas, mayor es su liquidez; los más populares suelen ser aquellos instrumentos para los que actualmente hay una demanda o oferta repentina. Determinar esto último no es difícil, simplemente abra las últimas noticias y encuentre los eventos más significativos, luego concluya sobre qué divisas ejercen mayor presión.
• Volúmenes de negociación: un indicador bastante importante es el crecimiento de los volúmenes que confirma la tendencia existente. Puede obtener información sobre el número y, lo que es más importante, el volumen de transacciones en los intercambios interbancarios de divisas; a veces, las empresas de corretaje de forex individuales también proporcionan estos datos a sus clientes. • Factor
fundamental: las noticias recientes también son prueba de una tendencia fuerte, especialmente si confirman la tendencia actual.
Después de determinar y analizar los indicadores enumerados, podemos decir que se observa una tendencia fuerte cuando se cumplen las siguientes condiciones:
1. El precio se mueve más rápido de lo habitual.
2. El par de divisas experimenta un aumento de la demanda (en una tendencia alcista) o de la oferta (en una tendencia bajista).
3. Los volúmenes de negociación de este activo son elevados.
4. Recientemente se han publicado noticias que han provocado un cambio de tendencia o una aceleración de la misma.

