Operar contra la tendencia.
La mayoría de las recomendaciones hablan de operar a favor de la tendencia; esta opción se considera menos
arriesgada y más prometedora.
Pero también existe el trading contra tendencia, que, sorprendentemente, también genera buenos beneficios a algunos traders.
Operar en contra de la tendencia consiste en abrir posiciones en contra de la tendencia existente en el marco temporal actual o superior.
Existen diversas variantes de este tipo de operación, que constituyen la base de varias estrategias de trading en Forex.
Operando en retrocesos.
Todo el mundo sabe que, entre el 60% y el 70% de las veces, el precio se mueve en contra de su dirección principal, es decir, de la tendencia.
Esto se debe a un fenómeno llamado retroceso o corrección, que suele ocurrir tras fuertes movimientos de tendencia.
Conocer este patrón puede conducir a operaciones exitosas; la clave está en identificar correctamente el punto de entrada y cerrar la orden a tiempo antes de que comience la tendencia.
Una corrección suele ocurrir tras la publicación de noticias importantes; más precisamente, primero se publican las noticias, seguidas de un repunte de la tendencia y, posteriormente, un retroceso.
Muchos operadores de noticias aprovechan este patrón, abriendo primero una operación en una dirección y luego cerrando la anterior una vez que comienza la corrección. Esto aumenta significativamente los márgenes de beneficio.
Los scalpers suelen utilizar el trading de retrocesos, ya que sus operaciones rara vez duran más de unos minutos, por lo que, con las habilidades adecuadas, pueden obtener beneficios de cualquier movimiento de precios.
Comercio de canales.
Otra estrategia que permite abrir operaciones en ambas direcciones es el trading de canales, que se describe en detalle en el artículo "Scalping en un canal de precios". Para utilizarlo, basta con trazar líneas de soporte y resistencia y operar en contra de la tendencia.
se usa con frecuencia para este tipo de trading El indicador estocástico, abriendo operaciones en función de si el precio se encuentra en la zona de sobreventa o sobrecompra, sin tener en cuenta la dirección de la tendencia.
A pesar de los ejemplos dados, el trading contra la tendencia siempre ha sido y sigue siendo más arriesgado que el enfoque opuesto, por lo que se recomienda extrema precaución al utilizarlo.

