Llamada de margen.
Dado que operar en bolsa casi siempre implica apalancamiento, existe el riesgo de perder no solo los fondos del inversor, sino también el préstamo del bróker. Para evitarlo, los centros de negociación utilizan órdenes de stop para protegerse de las pérdidas. Un ejemplo de estas órdenes es la llamada de margen.
Una llamada de margen es un umbral de pérdida específico para una operación, al alcanzarse el cual el bróker puede decidir cerrar anticipadamente todas las órdenes abiertas.
Esta orden notifica al bróker que el resultado financiero de una operación perdedora o de todas las posiciones abiertas en la plataforma del operador se acerca a un punto crítico. Posteriormente, el representante de la empresa de corretaje decide si cerrar la operación anticipadamente o continuar monitoreándola, según la situación del mercado de divisas.
Una llamada de margen sirve como señal de alerta, pero incluso si la orden no se cierra, los fondos prestados permanecen protegidos por un nivel de stop-out obligatorio.
El tamaño estándar de la llamada de margen suele oscilar entre el 15 y el 40 por ciento. No debe asumirse que un nivel de margen menor sea preferible para operar con margen. En la práctica, puede ocurrir lo contrario, y el cierre anticipado de una operación perdedora por parte de los centros de negociación de divisas a veces puede salvar al menos parte de los fondos del operador.

