Moneda blanda.
Casi todas las reservas de los bancos nacionales se mantienen en monedas globales fuertes, pero este término suele usarse indistintamente con su opuesto: moneda blanda. Comprender este concepto le ayudará a comprender mejor otros términos del mercado de divisas.
Una moneda blanda es una unidad monetaria débil, generalmente con baja liquidez y prácticamente sin garantías.
Estas monedas están mal valoradas en el mercado cambiario mundial y sólo circulan dentro de su propio país.
• Tipo de cambio inestable: el valor de esta moneda fluctúa casi instantáneamente frente a otras monedas. Los cambios de precio suelen ser a la baja. En un mes, esta moneda puede perder más del 100% de su valor frente a las principales divisas del mundo.
• Economía débil del país emisor: las monedas blandas pertenecen con mayor frecuencia a las economías de países en desarrollo con alta inflación y una situación política inestable dentro del país.
• Baja liquidez: dicha moneda es difícil de vender en la bolsa y prácticamente no tiene demanda entre los compradores.
• Inconvertibilidad: la moneda blanda es prácticamente imposible de vender o comprar en otros países; sólo circula en un área limitada.
Una moneda blanda no es un indicador genérico de unidades monetarias. Tras el fortalecimiento de una economía y el surgimiento de una balanza de pagos positiva, cualquier moneda puede cambiar su estatus y convertirse en una moneda fuerte. Esto ha ocurrido con muchas monedas después de que los gobiernos de los países emisores adoptaran medidas eficaces para mejorar la situación económica y política de sus países.
Sin embargo, a veces también es posible la tendencia opuesta como resultado de conflictos armados, impagos y desastres naturales.
Puede encontrar los tipos de cambio actuales para monedas fuertes aquí Cotizaciones de Forex .

